La reforma educativa más simple y efectiva del Mundo

Esta reforma sería muy simple, no costaría nada y podría traernos los mejores resultados. Por desgracia siempre se piensa que la reforma del sistema tiene que ser radical, de 180º, y para ello necesitamos un comité de sabios que vendrán de Marte, que estarán cinco años estudiando nuestro sistema educativo, luego otros cinco años elaborando un memorándum de 700000 páginas, y después de diez años empezar a aplicar la reforma que tardará otros ocho años en implantarse….

Ya saben, todo va demasiado lento. Y las cosas podrían ser más simple.

La reforma de la que les hablo es muy sencilla y su aplicación podría traer unos resultados increíbles.

Todos deberíamos estudiar y leer lo que es la ley de Parkinson, esta dice que el tiempo para hacer una tarea es directamente proporcional al tiempo del que dispones para hacerla. O sea, que si tienes una hora para hacer una tarea, estarás una hora para hacerla, pero si para esa tarea te dan 20 minutos, lo harás en 20 minutos.

Todos lo hemos vivido en la universidad, cuando un profesor nos da cuatro meses para hacer un trabajo, pasamos tres meses y medio mareando el trabajo para luego hacerlo de verdad las dos semanas de antes.

En España pensamos que estar ocupado es estar produciendo, y no es así. Puedes estar ocupado y no estar haciendo nada de provecho. Son dos cosas que no van de la mano. Ojalá esto entrase en la mente de nuestra sociedad, creemos que echando horas las cosas saldrán y no es eso, se trata de ser productivo. El problema es que lo tenemos muy arraigado en nuestra mentalidad, y para que ese concepto sea superado, nos queda un tiempo largo.

¿Cuál puede ser la reforma de la que les hablo?

Hablo del sistema de Andalucía, al sur de España donde trabajo. Bien, aquí el instituto empieza a las 8.15, hay tres horas de clase antes del recreo que es a las 11.15. este dura treinta minutos, y luego hay otras tres horas de clase.

Pues bien, se lo aseguro, cuando llego a quinta y sexta hora los alumnos no pueden más. La sexta hora sobra, esa hora no sirve para nada. ¿Por qué? Seis horas sentado para un niño de 14 años es una tortura, por eso cuando llega la sexta hora el alumno sencillamente no esta disponible.

Esa hora podría quitarse y no afectaría para nada al transcurso de nuestro curriculum. Esa hora es imposible avanzar, y es normal, los alumnos no tienen culpa de nada. Los profesores le regañamos porque no paran de hablar, y es lo que tenemos que hacer, pero dentro de nosotros sabemos que no tiene mucho sentido hacer que un niño te escuche durante seis horas.

¿Qué reforma simple podría hacerse?

Yendo al modo simple para no agobiar a los políticos, propongo una reformita, un cambio que puede ser nimio. Propongo una reforma que es la más efectiva del mundo que requiere 0 euros de inversión. Por ejemplo….,

reducir las clases de 60 minutos a 55, ganaríamos media hora. Sí, eso es lo que propongo, la reducción de la clase en 5 minutos supondría la mejor reforma hecha en España en décadas.  Y les aseguro que lo que los profesores damos en 60 minutos lo podemos dar en 55.

¿Qué se puede hacer con esa media hora de más? Por ejemplo otro recreo. Podría hacerse un recreo después de segunda hora y otro después de la cuarta.

Así los alumnos al haber estado en el patio descansando, al llegar a sexta no estarían tan saturados y podríamos trabajar muchísimo más. Y no lo que hacemos ahora, que es arrastrarnos.

Esos recreos podrían aprovecharse para hacer actividades deportivas y hacer que se muevan, en muchos institutos ya se hace, pero hablo de apoyar más está actividad.

La otra opción sería que los alumnos terminasen la mañana media hora antes, y así la sexta hora no sería el infierno en la tierra.

Y en esa media hora los profesores podríamos hacer tareas productivas reales.

¿Se imaginan lo que se podría conseguir con esta reformita?

La sexta hora sobra, todos lo sabemos, podríamos pedirles a los alumnos que durante esa hora le dieran pellizcos a la mesa que no se notaría mucho en el rendimiento actual, o tocando las palmas, o jugando al fútbol.

Y esto ¿qué le costaría al gobierno hacerlo?

O bien un recreo más, o bien salir 30 minutos antes. De esa manera se aprovecharían todas las clases.

Ojo, estoy proponiendo una reforma en modo simple. Pero podemos avanzar de nivel, en un futuro las cosas van por ahí. A la hora de la verdad el futuro de la educación va encaminado a que el alumno haga buena parte de su trabajo en casa y una mínima parte de su trabajo en clase. Se tendrán que reducir mucho las horas. En el futuro el alumno irá unas 3 horas al instituto, el resto del trabajo  lo haría por medios tecnológicos tutorizado eso sí por profesores.

El gran conflicto será la posible perdida de trabajos, y el aplazamiento de este tipo de reformas, que en cierto modo son inevitables, se debe en buena medida a este punto.

Imagínense, dentro de 30 años, nuestros nietos nos dirán…

“abuelo ¿tu ibas a clase? ¿y cómo era? ¿te sentabas seis horas y solo escuchabas?…¿En serio?”

Reconozcámoslo, con las nuevas tecnologías ya hay buena parte del trabajo que se puede hacer en casa. Entonces, en un futuro el alumno irá tres horas al colegio, y de esas tres horas buena parte del trabajo sería de carácter lúdico, y el resto a través de plataformas tecnológicos.

¿Qué les parece esta reforma? Me interesa tu opinión. ¿Por qué no se lleva a cabo ya? ¿O crees que esta bien el tiempo que pasan los alumnos en clase?

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